Ahora “la tierra es plana”
Karina Morgan Hernández
Después de leer los primeros párrafos como que seguía en las mismas, hasta que fui comprendiendo la analogía que el autor presentaba, aquí descubrí la escasa imaginación que tengo, pues en realidad por la manera en que presenta la vida en los últimos años, considero que tiene razón al argumentar que La tierra es plana.
De acuerdo con la historia del hombre, hace muchos años, incluso después de la colonización, nadie se imaginaba los vertiginosos cambios que se desatarían, pese a que entonces, cuando Colón descubrió América o mucho antes quizá con los fenicios, ya se practicaba lo que hoy se conoce como globalización, aunque cada parte del planeta por su lado, ya que era practicada sólo entre esos continentes que están tan cercanos; de este lado, en el continente americano que aún no había sido “descubierto” también se practicaba entre los pueblos mesoamericanos, obviamente en aquel momento no había sido acuñado aún el vocablo globalización.
En el libro La tierra es plana, de Thomas Friedman, se hace un relato de manera cronológica, de cómo la globalización ha tomado cada vez más fuerza y está presente en todos los ámbitos (tecnológico, socioeconómico, educativo) y ha ido aplanado la tierra, obviamente esto es una metáfora. Asimismo narra sus visitas y entrevistas a grandes empresas que realizan labor de subcontratación o de suministro de insumos para el mundo occidental.
El autor hace referencia a esta metáfora a partir de la plática que tuvo con un empresario en la India, después de esto se le abrieron los ojos, por eso, en parte de su relato introductorio comienza explicando cómo la tierra se volvió plana mientras dormía, es decir, mientras él metido en sus asuntos no veía todo lo que estaba aconteciendo en el mundo.
En el libro nos narra cómo gracias a los avances tecnológicos a los que se ha llegado se está dando una competencia y una apertura cada vez más en igualdad de condiciones con países altamente desarrollados.
Según Fiedman este fenómeno comenzó, como ya se dijo al inicio, con el descubrimiento de América, y para entenderlo mejor, lo divide en tres grandes grupos que a su vez se subdividen en varias etapas: la globalización 1, abarca hasta la Revolución industrial; la 2, todo lo referente a la expansión de empresas y la 3, cuando comienza todo lo que estamos viviendo hoy, que se da a partir del surgimiento a la luz pública de la Internet.
Es en esta tercera etapa donde él determina lo que considera la base de este aplanamiento de la tierra, se trata de 10 acontecimientos que nombra aplanadores, el cual inicia con la caída del muro de Berlín, ya que representa el fin de la Guerra fría entre el capitalismo y el socialismo y a partir del cual se dio paso a la libertad y a la democracia entre los países soviéticos que permanecían en la autocracia.
El segundo gran aplanador es la Internet propiamente dicha; y después vinieron los grandes diseños informáticos que permitieron a las empresas aumentar sus rendimientos. El cuarto se refiere a lo que se conoce como Open sourcing, que es el acceso libre a los códigos informáticos y de ahí surge el out sourcing con el cual las empresas comienzan a abaratar los costos buscando insumos en otros países, con el cual ambos salen beneficiados. Menciona, asimismo, otros relacionados con la subcontratación.
El noveno aplanador lo marca el acceso libre a la información a través de los varios buscadores, y el décimo, en el que seguimos, es el relativo a las aplicaciones que nos permiten mayor conectividad, colaboración e interdependencia, o la tecnología inalámbrica, a la que él llama los esteroides. No obstante, Friedman marca la evolución paulatina de la sociedad o del mundo y para ello sugiere una triple convergencia, ya que para que funcione el ritmo y el estilo que las tecnologías van marcando se hace necesario que haya gente que esté apta para ello, que se acepten o adopten nuevos hábitos de trabajo, como el mencionado de la India, por ejemplo; y que también haya nuevos mercados, o mejor dicho, una nueva visión.
Esto suena muy bien a mi parecer cuando el país ha aceptado este estilo globalizado como tal, pero en países donde se coquetea con el capitalismo y la globalización por parte de los gobernantes y grandes empresarios, pero entre el pueblo quizá la “resistencia” aún sea mucha y no se abren a estas nuevas formas. Esto no porque sea decisión de la gente, sino que la desigualdad es tanta, por ejemplo en México o en América Latina, las oportunidades se le dan sólo a unos cuantos, pero hay tanta gente “olvidada” que desconoce por completo el estilo de vida que hoy se está enmarcando y al que debemos ingresar porque los tiempos lo exigen si queremos subsistir.
Para mí esto representa una gran paradoja, pues considero que el autor pinta todo muy bonito y prometedor, ya que se fija en la realidad de sólo unos cuantos, sin embargo, mientras en nuestro país no existan las condiciones, aunque vengan y nos cuenten, será algo difícil poder acceder a esta vida, pues el propio gobierno muchas veces la obstaculiza.
Considero ver con más calma la situación en que estamos como pueblo, para saber las implicaciones que la globalización pueda traer, aparte de su aplanamiento, ya que si bien es cierto representa una gran ventaja porque exige más calidad educativa y por ende una mejor condición de vida, sería interesante ver hasta dónde estar inmersos en el mundo globalizado es necesario, pues en el texto se menciona que las personas se van especializando en una sola cosa y me gustaría saber qué tan pertinente es esto respecto al ámbito laboral.
En lo que respecta al terreno educativo y social me parece una magnífica idea pertenecer al mundo globalizado, ya que gracias a los avances que se dan día a día, al acceso a la información, prácticamente sin restricciones, y al mayor nivel de comunicación que hay entre todas las personas que habitamos este mundo, la vida es mucho más fácil, más eficiente y creo que esto es algo que no debemos desaprovechar pues ello nos abre muchas puertas y muchas oportunidades; aunque sigo sintiendo esto como una gran paradoja, porque a pesar de que abre puertas quizá ilimitadas, no todos tienen las mismas oportunidades.
Me gusta la idea de que la idea sea plana en este sentido de la igualdad de oportunidades para todo mundo en todos los ámbitos y siendo así, pues bienvenida la globalización, aunque quizá esto sea una utopía pues siempre debe haber diferencias para que el mundo funcione adecuadamente.
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